Por Alejandra Martínez
Pululan los sentimientos en mi seco
corazón.
¿Dónde están esas olas de amor y pasión?
Que hagan osadía en este desierto sin flor,
y lo conviertan en un océano de amor.
Que lleguen sin aviso, como llega el mar,
emociones intensas que sepan abrazar.
Unas que rompan, como barcos al chocar,
y otras tan suaves, que inviten a jugar.
¿Dónde está ese amor que no puede parar?
Tengo sed de él, lo quiero derramar.
Que me inunde fuerte, como un gran
tsunami, y calme este fuego que arde
dentro de mí.
Ven, piélago inmenso, a mi árido pecho,
tráeme las corrientes que llenen mi lecho.
Que pulule el amor, que lo inunde sin temor,
y acabe esta sequía con un diluvio de amor.


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