Por Alejandra Martínez
Busco un ejército de trabajadoras que griten conmigo sin la calma impuesta, que salgan de la trampa decorada.
No quiero ser la sumisa, la callada, la exagerada ni la acorralada.
Quiero reír y gritar.
Quiero ser amargada, cargada besada o arreglada.
Quiero aplastar las cadenas impuestas, romper la jaula decorada.
Tengo mucho que estudiar y tanto que orar.
Soy más que todo lo que dicen de mí y de las mías.
Soy chispa viva.
Somos una construcción que arde.
Soy tormenta.
Somos átomo.
Soy una célula en rebelión que se niega a obedecer.


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