Barbie: ¿Qué es ser humana?; Análisis de filosofía, feminismo y cultura popular

Por Berenice Abigail Rosales Cervantes

Cuando cuestionamos qué es el ser, humanidad o el tan clásico “¿quién soy?”. Muy probablemente los primeros autores que se vienen a la mente son Aristóteles, San Agustín, René Descartes, Kant, Rousseau, Marx, Nietzsche, Sartre, Frankl, etc. Todos con perspectivas muy amplias desde lo más básico de la materia y alma, religión, espíritu, praxis, la manera de superarte a ti mismo, como la sociedad misma nos conforma y creamos nuestra identidad por propias acciones y decisiones, hasta la forma que nos redefinimos por justamente buscar el sentido de nuestra propia humanidad y propósito.


Cada uno tiene un legado extenso y significativo sobre el pensamiento filosófico en tiempos determinados de la historia. La mayoría de las personas podrían empatizar con ese tipo de concepciones al leer un poco de ellas.
Pero, para este momento en el tiempo, este 20 de julio de 2023 en Ciudad Juárez, mujeres y adolescentes en búsqueda de definir su humanidad, su ser a partir de su espacio y experiencias personales. ¿Qué obras se destacan ahora mismo para responder esa pregunta?
Primero, pensaría en autoras para la demográfica de mujer, Simone de Beauvoir en “El segundo sexo” (1949). Destacó la índole de mujer observando la sociedad y cultura como parte fundamental en la construcción de la identidad femenina y la opresión que se vive constantemente. Pero no somos nada sin considerar también la actividad política como describe Hannah Arendt en “La condición humana” (1958) que destaca como debemos ser agentes y participar de la manera que deseemos y sea posible en los espacios públicos, expresando la voz de las mujeres como parte fundamental de la humanidad.


La creación intelectual de las mujeres siempre se ha visto opacada, Virginia Woolf lo expone desde el enfoque de la literatura (Un cuarto propio, 1929), pero pensemos en todas estas contribuciones sobre identidad y ser. En una búsqueda común en Google siempre veremos los autores hombres que mencioné en un inicio. Define entonces la autodeterminación e individualidad como esencial en la formación no solo de humanidad, sino de una mujer.
Y ¿qué es lo que necesitamos para poder alcanzar un potencial humano? Depende de quien le preguntes, la concepción ante esa noción, pero para Mary Wollstonecraft es la igualdad de género. Donde la paridad de género sea equivalente, y las voces de tanto mujeres como cualquier otra persona se escuchen en un mismo nivel y volumen. (Vindicación de los derechos de la mujer, 1792). Para esto es igualmente necesario entender la interseccionalidad de identidad, las diversas representaciones de humanidad más allá de lo binario, género, raza y sexualidad. Una idea que pensamos erróneamente es de estos últimos años, pero desde 1984 Audre Lorde ya había escrito “La hermana, la extranjera” donde ha enfatizado la importancia de valorar la diversidad humana en la construcción de una sociedad inclusiva.
Lo que se ha buscado a lo largo de estas definiciones es el empoderamiento de la humanidad en general, de comprendernos desde las estructuras de poder y la manera en que podemos trascender esas barreras o techos de cristal para nuestro crecimiento. (Feminist Theory: From Margin to Center 1984).


Es aterrador pensar que por ser mujer no puedes “ser lo que quieres ser”, pero es la idea que se ha fundido en el pensamiento colectivo desde hace cientos de años, y poco a poco se han ido redefiniendo esas concepciones erróneas gracias a la ciencia, investigación y colaboración de grandes mujeres. Que eliminando biologicismo y arbitrariedad cultural, se ha llegado a una autodenominación en las que cada mujer, adolescente y niña puede sentirse identificada o no, u elegir su propia definición.
Parte de ese esfuerzo viene de la cultura popular, primeramente, definida como conjunto de prácticas, creencias, valores, expresiones artísticas, tendencias y objetos que son ampliamente aceptados y compartidos por una gran parte de la sociedad en un determinado momento y lugar, tal como expresa Hebdige (Subcultura; el significado del estilo, 1951). Siendo reflejo de la vida cotidiana y las preferencias de la mayoría de las personas en una sociedad, puede verse manifiesta a través de diversos medios, entre ellos la producción de líneas de juguetes u entretenimiento.
Aquí llegamos a la partición de demográfica de adolescentes y mujeres que han crecido con el impacto de la muñeca y línea de productos Barbie. Que desde 1950 por Ruth Handler, a partir de su propia hija, crea la imagen de Barbie. Con la idea de que sería el medio por el cual las niñas podrían proyectar sus aspiraciones más allá del rol de madre, ama de casa o expectativas masculinas y patriarcales sobre ellas. (Gerber, 2009)
Esta misma ha sido capaz de evolucionar en términos de diseño, diversidad de estilos, cuerpos y etnias, conservando su esencia de moda, aspiración y empoderamiento para muchas infancias.
Sin embargo, es claro que no todas las personas expuestas a este fenómeno cultural han estado felices con lo que representa. Al mismo tiempo, se ha tergiversado su concepto a nociones negativas, que el mismo pensamiento patriarcal ha plagado. Por ejemplo, proporciones corporales poco realistas, representación de la belleza y género, etc. Sin embargo, todo esto se ha trabajado a lo largo de su trayectoria como ícono infantil, para poder representar la diversidad de niñas y mujeres en la sociedad actual.


Con la última película, encontramos ideas fundamentales a través de su guion e impacto narrativo. La comprensión de la identidad propia, luchando por ser lo más auténtica posible para sí misma o mismo en el caso de Ken. Tomando en cuenta términos esenciales para considerar la salud mental como una parte fundamental en la conformación de una o uno mismo, y la importancia de buscar un bienestar personal primero y como prioridad el autocuidado.
El autoconocimiento y autorrealización, emprendiendo un viaje para reconocer y aceptar fortalezas o debilidades por igual. Desarrollando ese potencial ya conocido y trabajando para lograr metas o conocimientos que antes no comprendía de si misma. Reconociendo la importancia de vivir una vida significativa y auténtica.


El empoderamiento es lo más evidente, demostrando ejemplos de personas y mujeres reales que han logrado sus propias metas, dando a conocer a las infancias que pueden ser fuertes y valientes, capaces de alcanzar lo que se propongan, sin olvidar el peso tan grande de la amistad y valores humanos, que entienden la compasión entre la convivencia sana y reconocer que respetar la autonomía y deseos de otro no frustra los personales.
Cuestión que ha sido verdaderamente irónica bajo las últimas semanas en redes tras su estreno en los cines. Viendo fenómenos como burlas a mujeres y personas que decidieron verse como Barbie o usar algo rosado para la función, siendo que hombres desde hace años se han presentado al cine como super héroes y demás personajes sin recibir críticas a su físico que sean tan violentas o al nivel que se han presentado esta vez. Nuevamente quitando la agencia y autodeterminación a mujeres.
Al mismo tiempo que la misma película reconoce como en Mattel como empresa, la paridad de género sigue siendo una problemática grave, y mujeres con autoridad o poder empresarial alto aún hay muy pocas. Siendo un fenómeno evidente en cualquier espacio profesional en el mundo actualmente.


El estudio «Mujeres en Consejos de Administración en México 2020», realizado por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), se enfoca en examinar la participación de mujeres en puestos de consejeras en empresas mexicanas durante el año 2020. Analiza la proporción de mujeres que ocupan puestos en los consejos de administración de empresas mexicanas. Ofrece estadísticas y datos para comprender la presencia de mujeres en estos órganos de toma de decisiones en diferentes sectores y tamaños de empresas. Y deja mucho que desear, viendo cómo apenas un 30% de los espacios profesionales es de mujeres exclusivamente.
La búsqueda de identidad de las mujeres es un proceso complejo y profundo que ha sido moldeado a lo largo de la historia por las normas sociales, culturales y de género impuestas por la sociedad. Durante siglos, se han enfrentado desafíos para definir quiénes somos realmente y qué papel desean desempeñar en el mundo. Se nos ha asignado roles y expectativas específicas en función del género, limitando participación en la esfera pública. Esta presión social ha sido una barrera para que las mujeres exploren su identidad más allá de los límites impuestos por la sociedad patriarcal.
El feminismo y los movimientos de derechos de las mujeres han desafiado las normas restrictivas y han buscado empoderar a las mujeres para que definan su propia identidad sin ser limitadas por estereotipos de género y aunque se han logrado avances significativos en la lucha por la igualdad de género, todavía enfrentamos desafíos persistentes.


Las mujeres siguen siendo subrepresentadas en muchas esferas de la sociedad, incluidos los ámbitos políticos, empresariales y académicos. También enfrentan disparidades salariales y discriminación basada en el género. En el mismo entretenimiento se vive esa gran discriminación, pero por productoras como “LuckyChap” de Margot Robbie es posible brindar a la pantalla roles de cine para mujeres que sean más relevantes y reales para ellas.
Ahora solo queda dejar la pregunta y tú ¿quién eres? O mejor aún ¿quién quieres ser? Porque para Barbie “Puedes ser lo que quieras ser”.

Bibliografía
1.Arendt, H. (1958). La condición humana. Desconocida (la editorial original de la obra fue «University of Chicago Press» en inglés).
2.De Beauvoir, S. (1949). El segundo sexo. Gallimard (en francés). Alfred A. Knopf (en inglés).
3.Gerber, R. (2009). Barbie and Ruth: The Story of the World’s Most Famous Doll and the Woman Who Created Her. HarperBusiness.
4.Hebdige, D. (1979). Subcultura: El significado del estilo. Desconocida (la editorial original de la obra fue «Routledge» en inglés).
5.hooks, b. (1984). Feminist Theory: From Margin to Center. Desconocida (la editorial original de la obra fue «South End Press» en inglés).
6.Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF). (2020). Mujeres en Consejos de Administración en México 2020.
7.Lorde, A. (1982). La hermana, la extranjera. Ediciones Cátedra (en español). Crossing Press (en inglés).
8.Woolf, V. (1929). Un cuarto propio. Hogarth Press.
9.Wollstonecraft, M. (1792). Vindicación de los derechos de las mujeres. Desconocida (la editorial original de la obra fue «Joseph Johnson» en inglés).

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  1. Ruben

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