Fotos: Cortesía
Mavi Repostería prepara pasteles con intención, cada flor, moño, acomodo del betún, así como el horneado, cuentan una historia diferente para la ocasión (cumpleaños, bodas, bautizos, etc.) en la que se compartirá.
Victoria María, la emprendedora detrás de Mavi Repostería, conecta con las personas y forma parte de diferentes momentos especiales a través de sus pasteles y otros postres.
En esta entrevista, Victoria María nos comparte un poco de su proceso creativo al preparar y decorar sus pasteles para distintos eventos. Aunque tienen su toque personal que la identifica, cada pedido tiene la esencia de quien lo ordena.
MUNDO MASTICADO (MM): ¿Nos puedes comentar un poco sobre ti y tu emprendimiento?
Victoria María (VM): «Me llamo Victoria María y el nombre de Mavi viene de las iniciales de mi nombre. Tengo 27 años y empecé este proyecto en 2020. Mi idea era comenzar haciendo postres como cheesecakes, tartas y galletas, pero un día, para el cumpleaños de mi mejor amiga, decidí hacerle un pastel. Esa fue la primera vez que decoré uno.


Lo publiqué en mis redes sociales y la gente poco a poco me fue haciendo pedidos. La práctica ha sido lo que me ha hecho perfeccionar el nivel que actualmente manejo.»
MM: ¿Cómo es el proceso PARA DISEÑAR los pasteles?
VM: «Muchas veces los clientes me mandan imágenes de referencia y trato de hacerlo lo más parecido posible.
Meto más mi creatividad en los pasteles florales. Últimamente he notado que la gente confía en mí y me deja jugar con lo que en ese momento se me viene a la mente.


Las flores no son las mismas durante todo el año, así que trato de basarme en lo que hay esos días en las florerías y de ahí sacar un poco de inspiración.»
MM: ¿Qué es lo que más te gusta hacer?
VM: «Me gusta mucho ir a las florerías y ver qué flores llegan. Les he tomado mucho cariño a los anturios y las orquídeas, tanto que me he dedicado a plantar y tener algunas en mi casa. De hecho, el anturio es mi flor favorita y poco a poco la he ido incorporando cada vez más en mis diseños, hasta convertirse en una característica muy reconocible de Mavi.

Eso es algo que este emprendimiento me ha regalado y que disfruto muchísimo.
También me gusta mucho hacer pop ups y que la gente vaya a probar la variedad de postres que hago, y no solo los pasteles.»
MM: ¿Hay alguna parte del proceso que se te complique y que te gustaría perfeccionar? ¿Cuál?
VM: «Sí, definitivamente, mis habilidades sociales, jaja. Puede sonar un poco absurdo, pero este trabajo es de relacionarse, conocer a tus clientes, hacer entregas, preguntar qué le gusta a la gente y qué no. Me considero una persona introvertida.


He aprendido con los años y con terapia a manejar un poco eso, pero hasta la fecha me cuesta trabajo esa parte del trato. No es que tenga un mal trato, pero me gustaría ser un poco más platicadora al momento de entregar los pasteles a mis clientes.»
MM: ¿Qué te inspira?
VM: «La ternura, el amor que tengo hacia los demás y observar los gustos de las otras personas.

Tengo la ventaja de vivir muy cerca de la playa y desde hace años tengo la costumbre de ir a ver los atardeceres o, a veces, los amaneceres. Los colores que llego a ver son impresionantes y de ahí viene mucha de mi inspiración.»
MM: ¿Para qué tipo de eventos te piden los pasteles?
VM: «La mayoría, se podría decir que el 90 %, son para cumpleaños, pero también me ha tocado hacer pasteles para bodas, bautizos y baby showers.»
MM: ¿Algo que te gustaría agregar?
VM: «Emprender me ha sido muy difícil, pero creo que es lo que más me ha formado durante estos últimos cinco años. Es verdad lo que dicen: muchas veces no es un camino fácil, pero no lo cambiaría por nada.
Este trabajo me ha enseñado muchísimo, desde la paciencia hasta combinar colores, confiar más en mi creatividad y valorar los pequeños detalles. También me ha permitido formar parte de momentos muy importantes en la vida de mis clientes, y eso es algo que nunca deja de emocionarme.



He tenido el apoyo y el amor de las personas más cercanas a mí, que han sido mi red de apoyo y quienes me han impulsado a seguir hasta el día de hoy. Sin ellos, y sin todas las personas que han confiado en mi trabajo desde el principio, Mavi no sería lo que es hoy. Espero que quienes reciban uno de mis pasteles puedan sentir un poquito del cariño y la dedicación con los que está hecho.»

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