Quetzal y Diana llevan casi seis años usando las flores como forma de expresión. «Te quiero, te extraño, felicidades, te amo», son algunos de los mensajes que pueden comunicar las flores.

Ambas decidieron emprender una florería sin saber nada de flores, pero comprometidas a aprender y dar lo mejor. Diana cuenta que el nombre «Ojos de Estrella» surge por un poema que su abuelo le escribió a su abuela, donde decía «chiquilla ojos de estrella».
Con la florería han participado en bazares y colaborado con cafés, además de tener su propia carreta y camioneta para su proyecto. Actualmente se encuentran el Paseo de Juan Gabriel y reciben pedidos en línea.
En una entrevista con Mundo Masticado, explicaron cómo antes era más común regalar y comunicarse por medio de las flores, algo que quieren hacer que regrese. Un ejemplo de prácticas que se realizaban antes es que se usaba el clavel verde para que los hombres gays se pudieran identificar entre sí.

Cabe mencionar que gracias a la florería y a la comunidad que se suma, han podido apoyar a distintas causas sociales con colectas para asociaciones de la frontera, como croquetas para refugios de animales, y cobijas y productos de higiene personal para personas en situaciones vulnerables.
En Ojos de Estrella, Quetzal se encarga de lo mecánico, en que las bases de las flores estén estables para que el arreglo funcione, mientras que Diana hace la parte creativa con las flores. Además de los ramos, también hacen instalaciones para eventos.

Ambas agregaron que han tenido mucho apoyo de parte de sus familias y amigos, de clientes que se vuelven amigos y de la comunidad que se sigue comunicando por medio de las flores.

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