¿Por qué una mente mayor sigue aterrada?

Por Bambi

Es común que en la infancia todo te aterrorice porque todo es nuevo, pero al pasar la adolescencia y convertirte en un adulto, ya no es bien visto, porque el miedo parece que se vuelve una cuestión infantil que había que ignorar. Desde niña quise adaptarme a ese papel inmediatamente, por lo que ignoré todo lo que me aterrorizaba, aunque ese terror me viera directamente a los ojos. Después de un par de años, y de ese primer evento, evitar mis temores se volvía cada vez más complicado, hasta que en ese día me comenzaron a ver a los ojos lo que no sabía que me aterraba, las sombras comenzaron a visitarme noche tras noche, me seguían, me miraban de lejos o de una forma muy cercana, pero era ese ensordecedor silencio lo que me impidió comentarle a alguien acerca esas sombras tan crueles que me acechaban, lloré, me escondí, pero se pegaron a mi justo como el silencio, se sentían como espíritus acechándome, pero siempre las mismas caras. era algo complicado, pero lo manejé como campeona, lo ignoré.

Mi familia era consciente de que no podía dormir, así que comencé a tomar pastillas medicinales, al ver que no tenían efecto, comencé a recurrir a medicamento real y cada vez más fuerte. Hasta que un día, por obra de mamá, fui mandada al psiquiatra, donde me dieron un diagnóstico de 15 minutos, de nuevo por un indignante doctor que solo quería irse rápido. Aquí mis aterradores espíritus que me acechaban se convirtieron en solamente alucinaciones y yo en un bipolar tipo 2. Ese día me dieron cadena perpetua y mis compañeros de celda se volvieron los antialucinógeno y los ansiolíticos.

Llevaba poco más de 2 años en tratamiento, pero aún me sentía como Alicia persiguiendo al conejo blanco, dormilona todo el día, paranoia por las noches. Me empezaba a afectar en mis estudios, así que tome la dura decisión de dejar las pastillas para dormir y dejé de ir con mi querida psiquiatra, quien solo me aumentaba la dosis. A partir de ahí empecé a mejorar hasta que me percaté que dormir se volvía cada vez más difícil, empezaban los ataques y mi ciclo se repitió. Hasta que una noche no pude dormir, por lo que decidí ni intentarlo, pero al pasar las unas 36hrs despierta tuve un ataque de pánico y fue suficiente para mí, fue de los momentos más frustrantes del año, en donde me sentí apenada y humillada cuando me encontraron temblando en mi cama, y buscando con desesperación algo que me hiciera dormir. Ese día vi como salió una mano del espejo y me tocaba y yo no pude más. Una vez más volví como Alicia a mi caótico mundo de las pesadillas.

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Comments (

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  1. Edith Caballero

    Me encantó, es una narrativa muy personal que deja de lado el miedo y da paso a la valentia de expresar una serie de emociones que asfixia una vida, pero que se enfrenta con desición.

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