Por María Martínez

Dolly Alderton (periodista, escritora) relata de manera divertida sus vivencias respecto al amor en su vida en Todo lo que sé sobre el amor, desde la pubertad donde empieza a tener citas románticas e incómodas con chicos, hasta su conclusión al tener más de treinta años. En este relato autobiográfico se puede conocer a profundidad las cosas que pasan por la mente de una joven mujer, con lo que muchas personas se pueden identificar en esta etapa caótica que son los veintes.
Citas, fiestas, alcohol, amigas, novios, parejas, sexo, todos son elementos permanentes en el libro, donde se le da la oportunidad a los lectores de navegar por las memorias de Alderton. De manera sincera destaca los momentos en los que el amor fue presente, recuerdos que se comparten entre las personas, a pesar de ser un texto reciente, desde siempre se ha tenido cierta comunicación interrumpida, donde se espera la respuesta del otro a distancia, ya sea por cartas o correos electrónicos, en este caso las redes sociales juegan un punto clave para las interacciones de la periodista.
A lo largo se van mencionando a distintas personas en la vida de Dolly, familia, parejas, pretendientes, amigas, y Farly, su mejor amiga. Cuando se habla de amor, se plantea un eje romántico, del cual se crean ideas desde una edad temprana, se le da un foco principal en la vida de las mujeres, lo peor que puede suceder es quedar soltera, porque no se cumple el estándar de una vida feliz y completa.
Describe su relación con el amor romántico desde la adolescencia, el cual va cambiando conforme su edad y experiencias, el tipo de hombre que es atractivo, el propio estilo de vida, expectativas y realidades. Pero algo que la acompaña desde el inicio es la amistad, Farly está presente en su vida desde una edad temprana y es un vínculo que se desarrolla a lo largo de la trayectoria de ambas.
«Casi todo lo que sé sobre el amor lo he aprendido charlando con mis amigas de toda la vida […]». Dolly Alderton
A pesar de las distintas parejas que las mujeres tienen, se suele tener un círculo de apoyo compuesto por otras mujeres, no importan las diferencias, ya sean de los estilos de vida, hábito, gustos, existe respeto y confianza que construye a las amistades. El amor que existe entre las amigas, como compartir experiencias, espacios, tener estas conversaciones, el apoyo, todo forma parte de una vivencia enriquecedora.
Además de estas relaciones sociales, se narra su contacto con el alcohol desde una edad muy temprana, con pequeños sorbos a escondidas, el deseo de sentirse adulta, ser merecedora de respeto y atención, forman en Alderton un patrón de consumo que llega a ser peligroso, tomando decisiones riesgosas. Al estar en los veintes se considera un área de exploración, en ocasiones las aventuras que se toman no son las más conscientes, siendo el caso ir sola a altas horas de la noche sin dinero a continuar una fiesta a un lugar que no se conoce. Se tiene una visualización de una suerte inexistente para salir de estas situaciones, puede parecer divertido e inofensivo, pero las consecuencias no se olvidan. Entre los momentos en los que Dolly se da cuenta de tener un problema, es cuando ya no son divertidas esas historias, son demasiadas y no parecen terminar, con lo que poco a poco deja de tener esta atracción por consumir alcohol de manera desmedida.
Hay otros elementos importantes, como el asistir a terapia psicológica, relaciones a distancia, o intensas y cortas, la formación académica y laboral. Si se está en un punto confuso en la vida, o si ya se atravesó, recomiendo el libro. Es una memoria atractiva, divertida, embriagante, fácil de leer y difícil de olvidar.

No olvides seguirnos en nuestras redes sociales para ver más.
- Alexandra Cameron ↩︎

Deja un comentario