¿Por qué asistir a terapia?

La población en México desde el Censo de Población y Vivienda en el año 2020 se constituye de 126,014,024 personas (INEGI, 2020). El INEGI en su base de datos de Tasa de casos nuevos de enfermedades sobre trastornos mentales y del comportamiento del periodo de 2014-2022; presenta una preocupante tasa de 102.42% total de población total en el país con depresión, localizada específicamente en el estado de Chihuahua con un 190% de tasa de población con padecimientos depresivos (INEGI, 2014-2022). Igualmente, de acuerdo con su base de datos se registra un índice de tasa del 9.3% a nivel nacional y de 12.7% en el estado de Chihuahua en relación con el porcentaje de defunciones registradas por suicidio (INEGI, 2024).
Estas cifras indican la necesidad urgente de intervención y acceso a recursos de psicoterapia y atención en salud mental en México, especialmente en el estado de Chihuahua. La alta prevalencia de trastornos mentales y el elevado índice de suicidios son indicadores claros de que se requiere una acción inmediata para abordar esta crisis. La falta de acceso a servicios de salud mental adecuados puede tener consecuencias devastadoras para individuos, familias y comunidades en general (INEGI, 2024).

Recursos nacionales dirigidos a salud mental

Servicios

 En el ámbito de la salud, el bienestar físico y mental debería ser una prioridad. No obstante, en México existen limitantes importantes en la atención a la salud mental, como el estigma social que prevalece hacia las enfermedades mentales, la discriminación y violación a los derechos humanos de las personas afectadas por estos trastornos, el limitado número de servicios clínicos a los que se puede acceder, la falta de servicios de salud especializados, y la tendencia de los gobiernos a omitir esta realidad (Berenzon Gorn, 2013).

Accesibilidad

El acceso a los servicios de salud mental es un elemento decisivo para la atención y tratamiento de los trastornos mentales. Si bien los países industrializados tienden a brindar mejores servicios de atención a la salud, existen datos que evidencian que en estos países no todas las personas con trastornos mentales reciben tratamiento adecuado. El panorama de muchos países en desarrollo es aún más desolador, puesto que los servicios de salud mental son prácticamente inexistentes y grandes segmentos de la población no tienen acceso rápido a centros de salud, ya que estos se restringen a los hospitales y están principalmente en zonas urbanas (Benjet C, Casanova L, Borges G, et al., 2013).

La accesibilidad de los estudiantes a la atención psicológica puede ser variable y estar influenciada por una serie de factores, incluidos los recursos disponibles en la institución educativa, la situación financiera del estudiante, las barreras culturales y el acceso a servicios en línea.

Políticas públicas


Inversión en Salud Mental
Respecto a los niveles de inversión en salud mental, disponibilidad de camas psiquiátricas, psiquiatras y profesionales en esta rama, los servicios brindados en América Latina y el Caribe tienden a estar muy alejados de los de Estados Unidos y Canadá. Ejemplo de ello es que, en 2005, mientras en Estados Unidos del presupuesto sanitario total, el destinado a la salud mental fue de 6%, en México fue de 1% y, cuando en Canadá había 19.3 camas psiquiátricas por cada 10 mil habitantes, y en Estados Unidos 7.7, en México sólo había 0.7 (Rodríguez, 2009). Aunado a lo anterior, el acceso a los servicios de salud especializados es limitado por la poca oferta disponible. Muestra de ello es que en México se detectaron 53 hospitales psiquiátricos, entre los que destacan los Centros Comunitarios de Salud Mental (Cecosam) que brindan atención a niños, niñas, adolescentes, personas adultas y sujetos adultos mayores, no derechohabientes, y el Hospital Psiquiátrico Infantil Dr. Juan N. Navarro, que atiende a menores y adolescentes con y sin derechohabiencia (Berrios Martos, 2006).


Psicoeducación
La psicoeducación es una herramienta esencial en el manejo de la salud mental, y su efectividad depende en gran medida de la calidad de los programas implementados. El monitoreo y la evaluación de estos programas son fundamentales para garantizar su eficacia y su impacto en la comunidad. Los estudios muestran que la evaluación continua de la psicoeducación ayuda a identificar áreas de mejora y a ajustar las intervenciones según las necesidades cambiantes de la población objetivo (Smith, A. B., & Jones, C. D., 2018).

Referencias
1.Alcázar, R. ( 2007). Expectativas, percepción del paciente hacia su terapeuta y razones para asistir a dos o más sesiones. . Revista Salud Mental, 30(5), 55-62.
2.Andrade, R. R. (2012). El liderazgo comunitario y su importancia en la intervención comunitaria. Psicología para américa Latina, 25, 57-76.
3.Baader, R. (2014). Diagnósticos de prevalencia de trastornos de salud mental en Universitarios. Chile: Universidad Austral de Chile a través del Departamento de Investigación y Desarrollo.
4.Beck, A. T., Rush, A. J., Shaw, B. F., & Emery, G. (1979). Cognitive therapy of depression. Guilford Press.
5.Benjet C, Casanova L, Borges G, et al. (2013). Salud Pública de México, Vol 55(3). mayo-junio .
6.Berenzon Gorn, S. S.-M. (2013). Evaluación del sistema de salud mental en México: ¿hacia dónde encaminar la atención? Revista Panamericana de Salud Pública, 33(4), 252–258.
7.Berrios Martos, M. P. (2006). Inteligencia emocional percibida y satisfacción laboral en contextos hospitalarios: Un estudio exploratorio con profesionales de enfermería. índex de Enfermería, 15(54), 30-34.
8.Carolina, S. (2022). Motivacióm para asistir a psicoterapia en estudiantes de la carrera de psicología Clínica de la Universidad Centgral del Ecuador. Facultad de Ciencias Psicológicas, Universidad Central de Ecuador: Trabajo de titulación Modalidad proyecto de investigación previo a la obtención del título de Psicología Clínica.
9.Cassaretto, M. C. (2003). Estrés y afrontamiento en estudiantes de psicología. . Revista de Psicología, 21(2), 363-392.
10.Casullo., A. C. (2000). Rasgos de personalidad, bienestar psicológico y rendimiento académico en adolescentes argentinos. Interdisciplinaria Revista de Psicología y Ciencias Afines, 18(1), 65-85.
11.Casullo., A. C. (2000). Rasgos de personalidad, bienestar psicológico y rendimiento académico en adolescentes argentinos. Interdisciplinaria Revista de Psicología y Ciencias Afines, 18(1), 65-85.
12.Catalina B., L. H. (2021). Busqueda de ayuda psicológica en estudiantes universitarios: Un proceso complejo con múltiples alternativas. Proyecto de grado, Universidad ICESI Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
13.Fernández-Berroca, N. E. (2004). l. El papel de la inteligencia emocional en el alumnado: evidencias empíricas. . Revista Electrónica de Investigación Educativa, 6(2), 1-17.
14.Freud, S. (1915). The unconscious. Standard Edition, 14, 159-204.
15.Gong-Guy, E., Cravens, R. B., & Patterson, T. E. . (2010). Barriers to Mental Health Service Use Among Asian Americans: Risk, Refusal, and Dropout. Journal of Human Behavior in the Social Environment, 20(8), 980–998. doi: 10.1080/10911359.2010.515229.
16.Griffiths, K. M. (2010). The efficacy of internet interventions for depression and anxiety disorders: a review of randomised controlled trials. Medical Journal of Australia, 193(S11) https://doi.org/10.5694/j.1326-5377.2010.tb03685.x.
17.Hunt, J. E. (2010). Mental Health Problema and Help-Seeking Behavior Among College Students. Journal of Adolescent Health, 46(1), 3-10 https://doi.org/10.1016/j.jadohealth.2009.08.008.
18.INEGI. (19 de 02 de 2014-2022). Tasa de Casos Nuevos de Enfermedades sobre trastornos mentales y del comportamiento seleccionados y entidad federativa según sexo. Obtenido de INEGI: https://www.inegi.org.mx/app/tabulados/interactivos/?pxq=Salud_Mental_05_77105509-86ee-444e-baf0-be6e6fe384da
19.INEGI. (2020). Censo de Población y Vivienda. MÉXICO: INEGI.
20.INEGI. (2023). Centro de Información Económia y Social de la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico de Gobierno del Estado de Chihuahua. Ciudad Juárez: INEGI PERFIL ECONÓMICO|.
21.INEGI. (2023). Departamento de Estadística, Servicios Educatios del Estado de Chihuahua. INEGI.
22.INEGI. (19 de 02 de 2024). Porcentaje de defunciones registradas por suicidio con respecto al total de muertes violentas por entidad federativa según sexo, serie anual de 2010 a 2022. Obtenido de https://www.inegi.org.mx/app/tabulados/interactivos/?pxq=Salud_Mental_08_0a8b25a0-eb3f-4488-9003-544a75d23134
23.Juárez, U. A. (2021-2022). Anuario estadístico 2021-2022. Dirección General de Planeación y Desarrollo Institucional. Subdirección de Planeación de la Competitividad Académica. Ciudad Juárez: UACJ.
24.Lambert, M. J. (2001). Psychotherapy outcome research: Implications for integrative and eclectic therapists. . En In J. C. Norcross (Ed.) (págs. (pp. 169-193)). Oxford University Press.
25.Leichsenring, F. (2017). Drop-Out from Psychodynamic Psychotherapy: Prevalence, Predictors, and Outcome. Psychotherapy and Psychosomatics, 86(1), 7–16. doi: 10.1159/000448158.
26.Maslow, A. H. (1968). Toward a Psychology of Being. Van Nostrand.
27.Montero R., C. S. (2022). Motivación para asistir a psicoterapia en estudiantes de la carrera de psicología clínica de la Universidad Central del Ecuador . Ecuador: Universidad Central de EcuadorTrabajo de titulación modalidad proyecto de investigación previo a la obtención del título de Psicología Clínica.
28.Naranjo Pereira, M. L. (2009). Motivación: perspectivas teóricas y algunas consideraciones de su importancia en el ámbito educativo. . Revista Educación, 33(2), 153. https://doi.org/10.15517/revedu.v33i2.510.
29.Norcross, J. C., & Goldfried, M. R. . (1992). Therapy dropout: Causes, consequences, and solutions. . Psychotherapy: Theory, Research, Practice, Training, 29(3), 385-397.
30.OMS. (1948). Constitución de la Organización Mundial de la Salud. Organización Mundial de la Salud.
31.Painepán, B., Kuhne, W. (2012). Efectividad según duración de la psicoterapia en un centro de atención psicológica para universitarios. SUMMA Psicológica UST, 9(1), 47-52.
32.Perls, F., Hefferline, R., & Goodman, P. . (1951). Gestalt therapy: Excitement and growth in the human personality. Souvenir Press.
33.Petrides, K. F. (2004). The role of trait emotional Intelligence in academic performance and deviant behavior at school. Personality and Individual Differences, 36(2), 277-293 https://doi.org/10.1016/s0191-8869(03)00084-9.
34.Prochaska, J. O. (2012). The Cycle of Change in Psychotherapy. Psychotherapy, 49(4), 360–364. doi: 10.1037/a0028959.
35.Prochaska, J. O., & DiClemente, C. C. (1983). Stages and processes of self-change of smoking: Toward an integrative model of change. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 51(3), 390-395.
36.Rogers, C. (1951). Client-centered therapy: Its current practice, implications, and theory. Houghton Mifflin.
37.Rogers, C. R. (1957). The necessary and sufficient conditions of therapeutic personality change. Journal of Consulting Psychology, 21(2), 95-103.
38.Rosenstock, I. (1974). The Health Belief Moder and Preventive Health Behavior. Health Education Monographs, 2(4), 353-386 https:/doi.org/10.1177/109019817400200405.
39.Selye, H. (1984). The Stress of Life. McGraw-Hill Education.
40.Smith, A. B., & Jones, C. D. (2018). Evaluating the effectiveness of psychoeducation programs: A review of methodologies. Journal of Mental Health Education, 39(2), 123–135. https://doi.org/10.1177/1359104518807523.
41.UACJ. (2021-2022). Anuario estadístico 2021-2022. Dirección General de Planeación y Desarrollo Institucional. Subdirección de Planeación de la Competitividad Académica. Ciudad Juárez: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
42.Yalom, I. D. (2002). The Gift of Therapy: An Open Letter to a New Generation of Therapists and Their Patients. Harper Perennial.
43.Zamora-Carmona, G. (2013). Servicios clínicos disponibles para las niñas, niños y jívenes con trastornos mentales en México. Revista Latinoaméricana de Ciencis Sociales, Niñez y Juventud, 11 (1), 163-170.

Deja un comentario

Comments (

0

)