¿“Todxs somxs un poco neurodivergentes…”?

Por Karla Carmona

En esta década, pareciera que los casos sobre personas neurodivergentes han aumentado. Que, por alguna razón u otra, ya escuchamos con más frecuencia que conocidxs son TEA (Trastorno del Espectro Autista) o TDAH (Trastorno por Déficit de Atenciòn). En redes sociales, sobre todo, las experiencias de las personas neurodivergentes son más comunes.

Con este aumento uno supondría que las adaptaciones para estas condiciones neurológicas están en todos lados. Sin embargo (y me temo que no es sorprendente que suceda) las personas que somos parte de este espectro seguimos encontrando dificultades en nuestro día a día. Hoy, queridxs lectores de Mundo Masticado, les traigo una crítica-anécdota–reflexión sobre este tema. Debo aclarar que este artìculo se escribe tanto desde mi experiencia personal como testimonios, observaciones y fuentes de información sobre el tema.

Recapitulemos.

Anteriormente unx de mis compañerxs redactó un artículo sobre la neurodivergencia. A grandes rasgos (y para mantenerlo en mente durante este escrito) una persona neurodiversa es aquella que posee un desarrollo neurológico atípico (fuera de lo “normal”). Siendo acuñado por Judy Singer, activista y socióloga, nos deja ver que así como en los ecosistemas existen seres diferentes a otros por su especie, en el caso humano existen cerebros distintos a lo que consideramos normal o común. Actualmente se consideran neurodivergencias el TEA, el TDAH, el Síndrome de Tourette, la discalculia, la dislexia, el TLP (Trastorno Límite de la Personalidad), el TB (Trastorno Bipolar), entre muchos otros. Entonces, si existe este lado de la población, ¿Por qué las dificultades?

Ser diagnosticadx o no: “es sòlo una moda”.

Con el auge de las redes sociales como Tiktok, muchas personas han encontrado tanto un espacio para hablar de su día a día como neurodivergentes, como un lugar donde quienes no han conseguido encontrar un diagnóstico certero se sienten apoyadxs y visibilizadxs.

Lawrence Fang, director del proyecto de neurodiversidad de la Universidad de Stanford, Estados Unidos, dice lo siguiente: La diversidad de género es algo que puedes identificar fácilmente, así como la diversidad étnica racial es algo que puedes detectar fácilmente porque puedes verlo. Pero la neurodiversidad es algo que no se puede ver la mayor parte del tiempo.

Durante la pandemia, esta red social fue de ayuda para quienes no podían acceder a un diagnóstico profesional fácilmente. Adultos, sobre todo, que durante décadas vivieron sintiéndose extrañadxs de su condición.

Por desgracia, las redes sociales pueden ser un arma de doble filo. A raíz de este auge de la visibilidad neurodivergente, los insultos y comentarios despreciativos no se han hecho esperar. Hace unos meses escuché a un docente de mi carrera argumentar que los videojuegos le provocan TDAH a las infancias, Incluso, que muchas veces era falta de atención por parte de los padres. Otro factor para agregar en la dificultad de obtener un diagnóstico profesional certero es –demostrado académicamente–el género. A diferencia de los varones, las mujeres y las personas asignadas al género femenino al nacer (AFAB) presentan una alta tasa de no diagnóstico o diagnóstico tardío (el 70% según Galen Hope). Tradicionalmente, muchos rasgos neurodivergentes se han descrito desde una óptica centrada en el hombre. Esto provoca una infrarrepresentación de las mujeres/AFAB en la rama psiquiátrica. Por lo regular, estos rasgos están relacionados a otros trastornos, como la ansiedad y la depresión, causando que el autoconcepto de estas personas se dañe fuertemente.

En pocas palabras: es difícil conseguir atención psiquiátrica de calidad y, si eres mujer/AFAB, estás jugando esto en modo legendario.

El capacitismo: “nomás échale ganas”; “no es para tanto”.

A manera de cierre, quiero recordarle a las personas que nos leen el impacto de lo que le decimos a lxs demás. Pensamos que solo lo visible es válido: personas en silla de ruedas, muletas, mudxs, etc. Sin embargo, cuando se habla de los trastornos mentales, es más “aceptable” hacer comentarios capacitantes. No, la persona deprimida no mejorará con sólo “echarle ganas”; la autista no exagera; la TDAH no necesita otra agenda para organizarse mejor porque “sólo tienes que anotar lo que se te olvida”. Y así con todas las comorbilidades de un trastorno que te puedas imaginar. Recuerda: no porque sea fácil para ti significa que sea fácil para lxs demás.

https://specialisternespain.com/autismo-neurodiversidad-y-neurodivergencia

Deja un comentario

Comments (

0

)