Buscando la felicidad

Por María Yamilet Martínez García

Unx puede tratar de trabajar durante 10 horas sin descanso para ganar el salario mínimo y gastarlo en Shein para obtener un segundo de felicidad al presionar el botón, para después estresarse al ver su cuenta bancaria. Burdamente hemos ignorado lo importante de la vida al buscar al corazón en plástico, se va la vida en horarios extensos llenos de presión y maltrato, con escasos beneficios, mínimos respecto a la dignidad humana, y así de esta manera al darse cuenta, dura unos segundos la reflexión cuando llega la notificación del descuento.

¿En qué momento un auto se volvió algo más que transporte y por qué se permite? Así como la ropa ayuda a la vanidad. La publicidad ha creado un montón de absurdas necesidades, con objetos o servicios, que por los medios de comunicación, consciente o no, unx se llena de la bsaura y se satura, al punto de no distinguir lo importante.

La vida es más que comprar ropa de marca, o de Shein, Temu, Romwe, Forever 21, Zara, donde los precios son accesibles hasta cierto punto, sin hablarse del costo, del trabajo de la clase proletaria de zonas más ignoradas, en donde se permite la explotación laboral, la dignidad humana queda borrada para darle paso a hacer las prendas, con sangre, sudor y rapidez incontable, para que salga antes de que la micro tendencia expire. El tiempo corre, y uno se enfoca en las cosas que no se tienen, sin importar el costo del prójimo para elaborarlas.

Se puede acceder a la felicidad de distintas formas, por medio de religiones, meditaciones, pasatiempos, pero más que nada depende de unx mismo y los demás, todos se conectan y las acciones repercuten, no preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti.

Deja un comentario

Comments (

0

)