Por Michelle Guzmán
El calor está cada vez más insoportable y como claramente vivo rodeada de cemento y árboles con tres hojas hoy toca romantizar la existencia viendo películas como esta, ambientada en un pueblito en donde el verdor abunda.
La cinta nos cuenta la historia de Claudia y Grace; dos niñas que por azares y circunstancias del destino terminan conociéndose y formando un vínculo muy especial, gracias al cual tendrán que enfrentarse a situaciones tales como el abandono, la soledad y el descubrimiento de su propia sexualidad; acompañado del bellísimo desarrollo que se le da a su amistad y es que su mundo parece iluminarse cuando se conocen, todo se vuelve más grande, más brillante, mejor. Hay esperanza.
My first summer es de esas películas que se siente como un abrazo al corazón en medio de tanto caos e incertidumbre, como un recordatorio de que todo vuelve a reverdecer ante todo pronóstico.
¡Nos leemos la siguiente semana!
Deja un comentario