Por Berenice Abigail Rosales Cervantes
Bajo la rueda fue la segunda novela de Hermann Hesse, en 1906 se publicó y su protagonista es Hans Giebenrath, estudiante prodigio regido por su desempeño académico sobresaliente y olvidando sus motivaciones personales , así como emocionales. La obra es una estricta crítica al sistema educativo y busca abrir los ojos al lector sobre la influencia social que recae en los jóvenes para su desarrollo.
Por medio de este ensayo, se realizará un análisis desde lo qué es una imagen mental, hasta el modelado contextual del lenguaje a los individuos, destacando en cada parte del temario secciones de la novela en las que se presentan ejemplos y su respectiva definición, siendo los temas principales; bases del pensamiento, lenguaje, desarrollo piagetiano y otros enfoques de desarrollo infantil, finalmente, el contraste de naturaleza y la cultura, etc.
Durante la novela Hans se encuentra constantemente reviviendo sus recuerdos de la infancia, demuestra con gran melancolía imágenes mentales reproductivas o almacenadas, pues representan cosas y escenarios que ha vivido anteriormente, desde su deseo de volver a vivir con tranquilidad con sus conejos y la pesca, a recuerdos más oscuros de calles vacías y muerte a su alrededor.
Son imágenes inmateriales, productos sensoriales y perceptivos del cerebro, pero se mantiene el pensamiento profundo, usualmente en su pequeño mundo, procesos racionales de abstracción e imaginación, especula y forma ideas a futuro de lo que piensa y es la evidencia más grande de su pensamiento. Sin embargo, se demuestra un daño en su pensamiento racional gracias a la falta de sueño y el estrés que le presenta el estudio constante.
Sus emociones son fuertes, al ser un adolescente usualmente se encontraba sesgada la información que percibía y por ende su criterio, pero tanto el pensamiento como la emoción son simultáneas. En cada decisión que tomó y cada acción, ya se encontraba un procesamiento sobre la información de su contexto y subsecuentemente cómo llevarla a cabo; como el día antes del examen, que prefirió jugar en el campo y tenderse en la hierba en lugar de estudiar, ya había asumido por medio de un razonamiento inductivo una conclusión a sus consecuencias, sin embargo, a pesar de ello su moral seguía recordándole una posibilidad de mala nota por no someterse a más horas de estudio.
Se encontró condicionado a silogismos de lo social, “quien no estudia, reprueba”, “Hans no estudió”, entonces “Hans reprobará”. Por lo mismo su toma de decisiones se encontraba altamente sesgada. Especialmente por un enfoque descriptivo, pero de probabilidades subjetivas, asumía constantemente que lo adecuado, para su futuro y él mismo, se encontraba dentro de los estándares aceptados socialmente, presiones constantes de probabilidad subjetiva, ideas basadas en el contexto y su utilidad, dejando de emplear una percepción retrospectiva sobre sus propios ideales y necesidades.
Usualmente durante el estudio, Hans se encontraba en encrucijadas, pero de igual manera una amplia selección para solucionar para problemas cotidianos, aun así, constantemente se estancaba en una fijación funcional, pensando en los elementos del estudio, por ejemplo, pero sin ejecutarlos fuera de su uso común.
Durante sus días en el seminario, el acomodo mental ante situaciones sociales fue mínimo al comienzo, realmente solo sabiendo adaptarse a su nueva vida tras una reestructuración de problemas, pero con un juicio, ultimadamente, estricto por el porte e idea que debía dar a conocer al resto sobre él mismo y en base con sus metas educativas. Muy fácilmente pudo haberse quitado el estrés de formar amistad con Hermann Heilner y proceso de estudio, priorizando su tiempo con una solución de tipo ordenación y sabiendo acomodar sus necesidades sociales y afectivas después del estudio sin restarle importancia a ninguna de las dos.
El estilo de pensamiento de Hans, según Robert Sternberg, puede decirse que es de función ejecutiva, ya que ejecuta tareas ya planeadas y la organización propia de decisiones siguen un camino preestablecido por las figuras adultas de su entorno. Hablando de la forma en su pensamiento, es muy debatible dejarlo como jerárquico, considerando que en ocasiones olvida establecer prioridades, pero es más por el hecho de que desconoce qué es lo que necesita o quiere de su propia vida, sin embargo, cuando se establece una meta determinada como pescar, puede apegarse a ese tipo de pensamiento, mientras que al tener que realizar tareas de poca relevancia termina razonando oligárquicamente, sin prioridades bien establecidas, tal es el caso de estudiar (más aun considerando que significa emociones negativas por dolores de cabeza intensos y estrés).
El nivel de pensamiento se puede establecer como local, por características clave de su personalidad detallista y evaluación de propias acciones, parte de experiencias particulares, de igual manera, destacan sus ámbitos de tipo interno, primordialmente por su preferencia a trabajar solo, dificultad por efectuar trabajo colaborativo y una apertura social, pese a un fuerte deseo por efectuarlo. Finalmente, sus tendencias se ven regidas por una dualidad conservadora y liberadora, primordialmente porque busca poder efectuar libremente sus pasatiempos, pero generalmente se acata rígidamente ante sus responsabilidades educativas y tareas diarias.
Cuando recién somos introducidos a Hans, es evidente que su etapa de desarrollo es una transición de operaciones concretas a formales, no se menciona su edad, pero, se pueden notar actitudes, según descripciones de Piaget; grandes reflexiones, deliberación de su interior y paso a la lógica, asimilando y estructurando la realidad por medio de su propia razón, además de que constantemente emite juicios críticos sobre todo; por medio de argumentos de su entorno, principalmente con los pasos de taxonomía dictados por Bloom (Pensamiento técnico. Técnicas para su desarrollo p.53).
Una cuestión relevante es que su pensamiento es más convergente, por lo que, a pesar de ser lógico y crítico, no usar heurísticos le juega en contra para definir sus necesidades por experiencias pasadas. Considera usualmente como será su interacción con personas gracias a la percepción retrospectiva de su experiencia, sin abrirse mucho a una vista más objetiva de tanto personas, como materias o lo que implican las evaluaciones para su salud mental.
Algo que no se queda sin mención es el proceso de adaptación que sufre Hans durante toda la novela. Tomó sus esquemas preconcebidos y tras la asimilación terminó sobrellevando cómo relacionarse de forma social dentro del seminario, pues acomodó su esquema y conductas para cubrir lo que en el entorno social era de importancia, abrirse a las posibilidades y opiniones de personas ajenas a él.
Forma una parte clave de su desarrollo, porque claro, siempre tuvo funciones constantes sociales, pero en un entorno tan diverso y en la adolescencia resultó mucho más evidente ese cambio, antes del seminario una de sus interacciones más notables eran con adultos que lo guiaban, eventualmente se encontró rodeado de profesores y jóvenes con ideas novedosas, pero en su propio pueblo era visto como una persona diferente, una “deidad” es como se describe, siendo que dentro del seminario habría muchos más jóvenes como él, con las mismas oportunidades que le presentaría un reto para destacar.
Unas de las características más presentes de su desarrollo en la etapa de operaciones formales es que parecía tener una idea clara de lo que quería ser y realizar, un proyecto de vida, comprendido a través de sistemas críticos que eventualmente van asumiendo para el futuro, una vida en el seminario, estudiando por muchos años, y estuvo así hasta que finalmente tuvo reflexión libre de sus propios ideales, reformando su panorama, saliendo de la escuela (aunque la causa fuese por enfermedad) brindándose a sí mismo la oportunidad de no solo ser reformador, sino realizador, que para Piaget es la instancia donde se alcanza la mayor madurez cognoscitiva.
El nacimiento de su romance con Emma de Heilbronn también es una parte fundamental de su desarrollo en operaciones formales, desde primera instancia se nota idealización y fantasía del romance, realmente no tenía experiencias anteriores a ello, más que deseo de experimentarlo y era algo completamente nuevo, sin embargo, como adolescente, sus conceptos abstractos, junto con la experiencia anterior que relacionaba de amor a Heilner, permitió abrir un nuevo panorama de emociones, entre ellos confusión y temor por lo que implicaba estar enamorado, o si siquiera sabía lo que se sentía.
Sus operaciones formales mentales le hacán caer en el negativismo, pensando en que al haber fracaso en seguir en el seminario, su nuevo oficio como cerrajero lo haría la burla de las personas, por medio de declaraciones preconcebidas en la sociedad terminó creando nuevas propias, y el significante que detonaba su nombre no era lo que quería, era ahora un fracaso en sus propios ojos, pero inconscientemente, su nueva profesión también denotaba una nueva oportunidad de encontrar sentido en su propia vida después de un periodo extenso de considerar el suicidio.
Hans es un contraste muy dual que se define con Hermann Heilner, no pudo desarrollar adaptación en sus nuevos entornos de desarrollo en cuanto a lo social, tenía un aire muy destacado de soñador, pero nunca de realizador hasta el momento en el que escapa por su cuenta del seminario.
Durante su adolescencia dejó en evidencia su fase de repliegue, cuestionando, revelándose en contra de las reglas y pensamientos establecidos por las autoridades del seminario, con una fuerte necesidad de encontrar ideas similares con Hans, de saber por seguro que podía formar parte de su mundo y pertenecer.
Para Heilner el pensamiento creativo fue mucho más importante que el lógico, no contaba con los mismos impedimentos que Hans, considerando que no le importaba romper las reglas y no buscaba respuestas lógicas ni concretas, mucho más era su interés por la emocionalidad y dar respuestas inusuales pero apropiadas para la resolución de problemas.
Terminó delimitándose como alguien con una fuerza evidente en el pensamiento divergente, según el autor Guilford. Con forma de pensamiento inclinado al oligárquico, considerando que lo educativo y ajeno a sus intereses quedaba en un segundo plano, a pesar de su importancia “normal” social, y se empeñaba más en la escritura de versos personales que priorizaba en todo momento.
Utilizaba igualmente un método de nivel local, inductivo avalando sus acciones por ideas muy independientes a la norma, con tendencias altamente liberales, considerando que no es necesario regir sus actividades con normas en particular.
Tras la muerte de Hans en su velorio, el zapatero le dice al señor Giebenrath “Allá están el par de caballeros que tuvieron su parte de culpa en que llegara hasta donde llegó”, haciendo referencia a las circunstancias de muerte del chico.
Queda implícito que para el padre la estructuración de los componentes tras esas palabras no quedó clara, sino que brindó más confusión y dolor, especialmente por las implicaciones emocionales de la connotación, ya era suficientemente malo saber que su hijo yacía muerto, pero pensar que por su propia mano tuvo parte en que perdiera la vida era aún peor.
El zapatero presupuso desde un inicio que la vida de estrés que llevaba Hans lo llevaría a su propia muerte y finalmente con la información nueva dada de la muerte del joven le indicaba que efectivamente, había muerto por las expectativas que puso el pueblo entero sobre él.
Todo el mundo que rodeaba a Hans estaba lleno de reglas y consecuencias, en su escuela, trabajo y familia formaba parte como efecto, estudiaba lenguajes del latín y griego que lo precedían, pero sin él no tendrían existencia al denotarlos, fue sujeto como hijo, estudiante y aprendiz, en todas estas la estructura dependía de él para que tuviese esa denominación.
Su padre dejó de ser padre cuando falleció, sus mentores dejaron de ser maestros en cuanto salió del seminario y el discurso que ponía en evidencia su existencia en cada uno se esfumó con su muerte.
Bajo la rueda es una novela cruda, sobre la presión a la que son sometidos los niños y adolescentes, que realmente no tienen conocimiento completo sobre la realidad que les rodea, sobre el temor del redescubrimiento con nuevos ojos, esta vez lógicos, más racionales de la realidad. Del horror tan pasional que conlleva descubrir que no tienes lugar en una sociedad si no formas parte como se indica, y que pide tanto, pero finalmente, da tan poco.
El lenguaje siempre termina determinando el valor de los individuos en ella. ¿Quién eres? Piensa en las estructuras que te rodean, eres estudiante, docente, pero también hijx o hermanx.
La sociedad busca proteger esos títulos, la cultura se rige de ellos y en sus normas y reglas no es solo búsqueda de la regulación de conductas que se efectúan, no solo se da movimiento a los grupos sociales cuando se transmiten entre ellos, sino que sus objetivos primordiales son la protección y desarrollo, porque en ella denota su lugar cada individuo.
Eventualmente, al final, de manera inevitable, cuando la vida acaba, el soporte que dábamos a esos títulos lingüísticos pierde su valor, quedan en pasado y se desdibuja el significado del significante.
Fuentes bibliográficas:
Braunstein, N. (1980). Psiquiatría, teoría del sujeto, psicoanálisis: Hacia Lacan. SIGLO XXI Editores.
Campos, A. (2007). Pensamiento crítico. Técnicas para su desarrollo. Aula abierta Magisterio.
Hesse, H. (2017). Bajo la Rueda (Spanish Edition). CreateSpace Independent Publishing Platform.
PhD, R. S. J. (1997). Thinking Styles (English Edition). Cambridge University Press.
Piaget, J. (2018). Seis estudios de psicología. SIGLO XXI EDITORES, S.A. DE C.V.
Piaget, J., & Rodríguez, J. G. (2021). La formación del símbolo en el niño. Imitación, juego y sueño. Imagen y representación (2.a ed.). Fondo de Cultura económica.
Rosales, C. (1981). Criterios para una evaluación formativa: Objetivos de aprendizaje y recursos. Narcea.
Vygotsky, L., & Abadía, J. P. T. (2013). Pensamiento y lenguaje (Esenciales). Ediciones Paidós.
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