Volví a pintar

Durante años estuve estudiando las palabras, cómo escribir la realidad, he estado leyendo de todo, pero creo que quiero volver a lo personal, así como en la primaria que me encargaban escribir un diario, creo que no es muy diferente a escribir una crónica. Pero al mudarme de ciudad hace unos años, y siento que al cometer algunos errores antes, dejé de dibujar y de pintar.

Tengo presente la frase de que cualquiera puede ser artista, solo son niños que no dejaron de dibujar, y siento que es verdad, por muchos años no podía estar sin un cuaderno y lápiz, no importaba a dónde fuera, si a comer, con la familia, a la escuela, al trabajo, quería tener la oportunidad de garabatear cuando sintiera ganas, porque quería dejar fluir esa capacidad de imaginar algo.

He trabajado con distintos materiales y técnicas, grafito, carbón, gises pasteles y grasos, pintura acrílica, gouache, acuarela de pastilla, tubo; lápices de colores, marcadores, crayolas, plumones, estilógrafos, tinta china, aerosol, etcétera, He tenido la oportunidad de experimentar con lo que pudiera tocar, gracias a mi familia.

Pero de repente dejé de agarrar el cuaderno, dejé de trazar, dejé de sentir ganas por trabajar en algo, ya no podía dibujar, si me lo pedían podía hacer garabatos, sin embargo, de repente todo era muy pesado, acomodar las hojas, estar horas haciendo lo mismo, acomodar el material, limpiar, se volvió tedioso y me perdí en otras cosas. En ocasiones veía a artistas, amistades y gente, que iba a museos de arte, o que hacía arte, y me hacía pensar en que yo solía hacer eso, que podía hacer aquello, pero no era mi caso. A veces sí podía hacer algo bien, completo, pero pasaban meses para que volviera a sentir ganas. Me fui inclinando a pasar el tiempo en otras cosas.

Diego Rivera dijo algo como «No puedo imaginar mi vida sin el arte. Para mí, es como respirar.» Y lo entiendo, todos nacemos con algo qué hacer, o varias cosas que hacer, y yo siento, de a ratos, que debo pintar. Durante más de la mitad de mi vida pensé en ser artista, han cambiado las ramas, pero me había enfocado en pintar, ilustrar, dibujar, hasta animar, hacer lo posible por vivir así. Y poco antes de escoger una carrera, durante el bachillerato, me di cuenta de que me gustan las letras, y que tal vez enfocarme en el arte visual sería algo drenador, que me pidieran en tareas obras tras obras, se me hacía agotador, dejaría de ser un gusto, algo mío, para ser trabajo, y tal vez soy irracional, pero hay distintas maneras de vivir, hacer obras debería de ser con el corazón.

Admiro mucho a lxs artistas que venden sus obras, hacer impresiones, portadas, cuadros, se me hace tan imposible para mí. Pero creo que he vuelto a pintar.

Hace unos ocho meses, hice unas pinturas para una exposición, resulta que mucha gente presenta sus obras ante gente en museos, cafés, y otros espacios culturales. Aquello que me parecía ser suerte, me pasó a mí. Entonces me dediqué a pintar algunos cuadros para ese día, hice cuatro, pequeños, con acrílico y lápices de colores, era sobre las infancias, pinté un Littlest Pet Shop, el cual era una oveja, una Polly Pocket de las primeras que hacían, un Tamagotchi y un moño, vendí dos de las pinturas, se sintió tan bonito, tan lindo que alguien quisiera adquirir algo que había pintado, me fui temprano ese día porque tenía otro evento. Recuerdo que los otros artistas estaban mucho más preparados que yo, con stickers, prints, originales, posters, me inspiraron mucho.

Ya es final del año y he estado en un bajón emocional del cual me ha sido difícil salir, sigo comiendo, leyendo, saliendo, pero no son diferentes los días. Pero he sentido muchas ganas de pintar. Empecé con un cuaderno de raya pequeño, cabe en la palma de mi mano, empecé a hacer algunos garabatos sin tratar de tomar en serio nada, sin presión, pero los colores no hacían ese click, no se veían bien, por lo que saqué de una caja donde he estado guardando mi material de arte, un paquete de prismacolor que me regalaron hace años, no sé si son los mejores, pero pintan muy bien. Ya estoy a más de la mitad de las páginas del cuadernillo, lo que suelo pintar en general creo que son animales, plantas, frutas, y objetos, y tengo como episodios de cada estilo.

Ayer pinté un cuadro después de meses, más de medio año, como no tenía lienzos nuevos, pero sí uno usado con una mariposa que no me gustaba ya, la tapé, le di varias capas y se seguía viendo, pero decidí trazar ya encima de ella y esperar que se tapara con esta nueva pintura. A veces me siento muy alienada e incomprendida, y al hacer esta pintura, puede ser algo irrelevante para cualquiera, pero me ha dado oportunidad de concentrarme en algo, de sentir, de meditar, estar sola y conectar la mente con el cuerpo, a veces es lo que uno ve y otras, lo que se imagina. En veces, pintar es como un diálogo propio, en silencio, desde si usar un color u otro, hasta cosas que no van con la pintura, algo que pasó, o lo que se piensa. Creo que nunca tendré palabras para explicar lo importante que ha sido esta pintura para mí. Como si no pasara el tiempo, sigo siendo yo. Pero me di cuenta de que sí pasa el tiempo, al abrir las pinturas me di cuenta de que la mayoría habín secado, ¿cómo no me esperaron?

Me gusta mucho la canción Mi religión de Natalia Lafourcade, la entiendo, a pesar de referirse a la música, así me siento con la pintura, al final, son artes.

Desde que oí tu canto sabía que
No había manera
De abandonarte, mi amor
Porque toda la luz y colores
De un cielo azul haces brillar
Eres tú mi religión

A veces me pregunto: ¿por qué me alejo?
De tu alegría, misterios e inspiración
Siento un dolor, un amargo arrepentimiento
Tú eres mi hogar
La religión en mi existir
Eres tú

Hoy he encargado más lienzos, quiero pintar algo grande, y más seguido, Lo mejor de la pintura es el proceso, hay pocas cosas que te hacen apreciar el camino, no me suele importar el cuadro final, porque ya viví y trabajé el proceso.

No suelo trabajar con material caro, y siento que es lo especial de este tipo de arte, aunque a veces se quiera cotizar entre los más estudiados, y ricos, puede salir de donde sea, de un dibujo en una servilleta. Un graffiti en la calle, el carbón. Es mágico cómo se crea algo.

Manzana con lápices de madera, 2024

Gracias por leer, estaré trabajando en más entradas estilo blog, dar un toque más humano, porque a veces se pierde.

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