Por Monse Franco
El skincare ha tomado fuerza en los últimos años, más allá de una moda, se ha convertido en una concientización sobre el cuidado personal, y el catálogo es largo, dándole la vuelta a limpiadores, cremas, bloqueadores, contornos, etc. Sin embargo, este grato reflector ha iluminado al consumismo.
Es importante querer cuidar de nuestra piel, pero también mantener el equilibrio entre lo justo y necesario. No requerimos una crema reparadora costosa que cumple con el mismo objetivo de la crema de farmacia económica, tampoco necesitamos una rutina de 10 pasos cuando la nuestra de 4 pasos es más que suficiente.
Por ello, queremos mostrarte cómo puedes diseñar tu rutina esencial sin dejarte llevar por la comercialización de productos fuera del alcance y sin que el consumismo moldee tu estilo de vida.
Cada tipo de piel tiene diferentes necesidades, dependiendo de su textura, su tipo de piel (seca, grasa, mixta), incluso depende de su sensibilidad, barrera y si existe alguna incomodidad o problema personal que se quiera reducir, tales como el acné, dermatitis atópica, si se ha sufrido de alguna lesión, quemadura, etc. Te recomendamos (si está dentro de tus posibilidades y cuentas con el privilegio) siempre asistir con un dermatólogo que te asesore y guíe con lo que mejor le cae a tu piel, además de intentar llevar una alimentación sana y mantenerse hidratados.
Una rutina básica y efectiva contara con los siguientes pasos:
- Limpiador facial
- Crema humectante
- Bloqueador solar
Son tres requisitos los que nuestra piel pide esencialmente, un limpiador para quitar la suciedad y gérmenes que se acumulan en la cara durante el día, una crema que permita hidratar la piel desde afuera y un bloqueador solar que nos ayude a prevenir enfermedades por exposición a rayos UVA/UVB (rayos que causan manchas oscuras y arrugas, y rayos que causen quemaduras). Si bien puedes agregar más pasos a tu rutina, algún suero facial enfocado en el propósito que tienes para tu piel (pigmentación, acné, arrugas, etc.) antes de la hidratación, un contorno de ojos o alguna mascarilla de limpieza profunda ocasional, no obstante, no necesitas de mucho para mantener una piel sana.
Identifica tu tipo de piel y tus necesidades, mantente hidratado y trata de consumir comida rica y sana!
Hay mucho de lo que podemos hablar en el mundo del skincare, sin embargo entraríamos en debates, dudas y probablemente necesitaríamos una sola sección o un curso para hablar de ello. Mi consejo es, pese al ritmo agitado de la vida, busca el momento para cuidar de ti mismo.
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