Más que amor

Por María Martínez

Por distintas cuestiones nos hemos acostumbrado a expresiones de amor románticas, sin embargo, esa no es la única forma de amar, podemos desarrollar sentimientos por la familia, amigxs, a gente a la que admiramos, pasatiempos, a la naturaleza y a nosotrxs mismos. Y más que eso, existen miles de formas de expresarlo, pero no siempre sabemos cómo, y no por eso significa que queramos menos. Son diferencias que nos definen.

En mi experiencia soy lo que se cataloga como intensa, no sé querer a medias o no darlo todo, y no es por perjudicarme, lo hago porque me nace, me han enseñado a querer y he tratado de aprender a comprender al otro. Cuando me refiero a que entrego todo, no es como que de el corazón entero, es como si fuera un pan, puedo dar trozos, que al partirlos se vuelven un entero, y yo tengo la capacidad de volver a hornear, no porque se llegue a acabar significa el fin. Creo firmemente que las cosas se disfrutan más compartidas, los logros, los abrazos, la comida.

He conocido a gente que no sabe hablar, siente, pero no lo expresan, entonces se distancian porque no cuentan con la capacidad de decir lo que sienten o piensan, por lo que he visto, también hay miedo, porque al soltar las palabras al aire, las perdemos, es algo de lo que no tenemos capacidad de controlar, y nos condiciona.

La familia en la que crecemos es el primer núcleo que conocemos cómo relacionarnos, teniendo estas figuras de autoridad en las cuales entendemos el respeto, que también se liga con el amor, crecemos con distintas dinámicas que pueden ir cambiando conforme el desarrollo de cada individuo. Nuestros padres cargan con traumas que sin querer, nos heredan, pero así como nos enseñan distintas costumbres, creo que también nos muestran diferentes formas de querer.

Los actos del amor

Una de las expresiones más claras y populares es decir «te amo», «te quiero», «te aprecio», pero ¿qué significa? ¿dónde está este amor? Para algunxs no es suficiente decirlo, se tiene que demostrar con hechos o con regalos. Detalles. No es necesario el costo, sino la atención. Por la costumbre hemos perdido noción de las expresiones de amor, por lo que escribo esto para recordarnos que no solo estamos nosotros, estamos rodeados de personas que sienten, así sea la chica que fue mala contigo, ella es tu igual, o el niño que va con su mamá, y el viejito que va solo a hacer sus pendientes. Cuando nos encontramos con ellxs y damos el pase, cedemos la palabra, decimos «salud», «gracias», «por favor» , no son solo modales, son maneras de brindar atención, y eso es amor, disculpen la intensidad, pero la atención es amor, así sean diez segundos o dos horas acurrucados, todas son muestras de amor, de cómo escuchamos o nos dimos cuenta del prójimo y le dimos de nuestro tiempo.

Recuerdo papeles cortados con la mano que me daba mi novio de la preparatoria, también las veces que partí el plato para compartirlo con mis primas, y la vez que mis papás me dijeron «te quiero». Todas importantes, todas muestras de amor.

El amor no ha muerto, está dentro de nosotrxs.

Deja un comentario

Comments (

0

)