Por Andrea Franco Rojas
La educación es un proceso fundamental en el desarrollo de los individuos y en la construcción de una sociedad saludable y equitativa. A lo largo de los años, se ha reconocido cada vez más que la psicología desempeña un papel crucial en la educación. La psicología educativa, como rama de la psicología, se encarga de investigar los procesos mentales y emocionales que ocurren en el ámbito educativo. En este artículo exploraremos la importancia de la psicología en la educación, no solo en un aspecto educativo bajo la norma, sino en un enfoque emocional humanista.
La psicología ha sido fundamental para el proceso de enseñanza – aprendizaje, ya que a través de ella se podrá entender cómo aprendemos y organizamos lo aprendido, además de poseer los conocimientos teóricos y prácticos para tratar de resolver problemas en cualquier aspecto de la educación, tanto en profesores como en alumnos al contar con los conocimientos suficientes para comprender el desarrollo cognitivo, moral, social, y psicológico.
Ya que cada estudiante es único, con diferentes capacidades, intereses, estilos de aprendizaje y necesidades emocionales, la psicología educativa se enfoca en comprender y evaluar estas diferencias individuales, lo que permitirá a los educadores adaptar sus enfoques y estrategias de enseñanza. Así, esta ciencia ayudará al docente a que pueda identificar y actuar ante diferentes problemas de aprendizaje, ya que conocerá las características de cada uno de ellos con el fin de planificar, seleccionar e implementar los recursos adecuados según las necesidades de cada alumno. Así mismo el docente tendrá la capacidad de destacar virtudes en los estudiantes, asumiendo el rol de facilitador, guía en el ámbito educativo como social, lo que conllevara a un impulso cognitivo en los jóvenes, y de la misma manera, al considerar la diversidad en el aula, la psicología ayuda a crear un entorno inclusivo y equitativo, que posteriormente pasara a ser enseñanza empírica dentro de una sociedad.
Dentro de este mismo ámbito, encontramos al modelo educativo con la tendencia a ignorar o minimizar los aspectos emocionales y en la medida que el educando asciende dentro del mismo, éstos son cada vez menos tomados en cuenta. Es indignante desarrollarse en este tipo de entornos, sin embargo hay que reconocer el contexto para abordar la problemática. El aspecto sociocultural influye en la población educativa de manera que dependiendo del lugar donde nos desarrollemos cognitiva y emocionalmente es lo que tendremos aprendido sobre la gestión de nuestras emociones. Viviendo bajo el sistema de producción, desde generaciones pasadas hemos visto la realización de tareas como primordial sin tomar en cuenta o dejando en segundo plano la salud tanto mental como física, acostumbrando al individuo a estar sujeto a distintas instituciones sin que se reconozca su valor como persona fuera de su nivel de producción en las diferentes estructuras en las que se desenvuelve, sea, escuela, familia, trabajo o sociedad.
Por ello, la psicología juega un papel vital en la educación, tomando como soporte a los docentes, que con preparación adecuada su influencia sobre las emociones y los sentimientos de los educandos podrá ser de un impacto positivo; y de la misma manera, con las herramientas cognitivas y sociales adecuadas, el alumno podrá reconocer sus emociones desde una vivencia tranquila, pudiendo gestionarlas, reconocer su valor como individuo y dejando de lado poco a poco los estigmas bajo los que hemos crecido y que son razón principal de que las generaciones pasadas hayan crecido sin reconocer el trauma que esto supone y que muchos de los problemas psicológicos actuales presentes en la juventud, que nos atan día con día haciendo más difícil el camino hacia la autorrealización.
Bibliografía:
Garzón González, J. A., Rojas Londoño, O. D., Cañizares Vasconez, L. A., & Culqui Cerón, C. P. (2019). El impacto de la psicología en el ámbito educativo. RECIMUNDO, 3(2), 543-565. https://doi.org/10.26820/recimundo/3.(2).abril.2019.543-565
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