Reconoce tu tipo de apego afectivo

Por Berenice Abigail Rosales Cervantes

El apego afectivo es una necesidad básica del ser humano que surge desde la infancia y se mantiene a lo largo de toda la vida. Refiere a un vínculo emocional que se desarrolla entre un infante y sus cuidadores y que influye en cómo se relaciona con los demás a lo largo de su vida. Puede afectar la salud mental y el bienestar emocional en la edad adulta.
Esta teoría surge a partir de 1950 con la obra del psicólogo Bowlby «La pérdida afectiva», donde describió diferentes tipos de apego que pueden desarrollarse en función de las respuestas del cuidador primario a las necesidades del infante. Los principales tipos de apego son los siguientes:
Apego seguro:
Desarrollado cuando el cuidador es sensible y consistente en la satisfacción de las necesidades del infante.
Existe un sentimiento de seguridad y confianza en la presencia del cuidador y puede explorar el entorno de manera independiente.

Apego inseguro-ambivalente:
Presentado cuando el cuidador es inconsistente en la satisfacción de las necesidades. Existen sentimientos de ansiedad y estrés en la presencia del cuidador y puede tener dificultades para explorar el entorno de manera independiente.

Apego inseguro-evitativo:
El cuidador no responde adecuadamente a las necesidades del infante.
Hay un condicionamiento que los lleva a evitar la cercanía emocional y puede tener dificultades para confiar en los demás a lo largo de su vida.

Apego desorganizado:
Se considera impredecible en la satisfacción de las necesidades del infante en desarrollo.
El niño o niña puede tener dificultades para regular las emociones y el comportamiento y puede tener problemas de salud mental a lo largo de su vida.
La teoría del apego de Bowlby explica el apego como una necesidad básica del ser humano que surge desde la infancia y se mantiene a lo largo de toda la vida.
Destaca la importancia del apego en la salud mental pues individuos con un apego seguro suelen tener relaciones interpersonales más satisfactorias y estables, mientras que aquellos con un apego inseguro pueden tener dificultades para establecer y mantener relaciones saludables.


Identificar los tipos de apego que se desarrollaron en la infancia en uno mismo puede ser un proceso desafiante, pero también uno extremadamente valioso para comprender cómo nos relacionamos con los demás en la vida adulta.
Hay diferentes formas de identificar el tipo de apego que se desarrolló en la infancia, y aquí se presentan algunas estrategias para hacerlo. Recomendamos un proceso de introspección y de journaling para comprenderte mejor a ti misma o mismo de una forma más tranquila y relajada.
En primer lugar, puede ser útil reflexionar sobre las experiencias de la infancia y la relación con los cuidadores primarios.
¿Cómo se sentía cuando se separaba de ellos?
¿Cómo respondían los cuidadores a las necesidades emocionales y físicas?
Un mal apego afectivo en la infancia puede tener consecuencias negativas en la adultez. Algunas de las consecuencias comunes incluyen:
Dificultad para establecer relaciones saludables:
Las personas con un apego inseguro pueden tener dificultades para establecer relaciones saludables en la edad adulta. Pueden tener miedo a la intimidad y la cercanía emocional, lo que puede dificultar el desarrollo de relaciones satisfactorias y duraderas.

Problemas emocionales y de salud mental:
Existe un mayor riesgo de sufrir problemas emocionales y de salud mental. Pueden experimentar ansiedad, depresión, estrés y otros problemas emocionales como resultado de su falta de seguridad y confianza en las relaciones.

Bajo rendimiento académico y laboral:
Pueden tener problemas para concentrarse, tomar decisiones y trabajar de manera efectiva en equipo, lo que puede afectar su rendimiento en el trabajo y en la escuela.

Comportamiento impulsivo y adicciones:
Como una forma de lidiar con su dolor emocional. Pueden experimentar problemas con el abuso de sustancias, el juego y otras formas de comportamiento adictivo.

Invitamos a que descubras y leas más al respecto con algunas recomendaciones de ensayos y libros relevantes sobre el apego afectivo:
«El apego: un enfoque clínico» de Jeremy Holmes:
Este libro explora el papel del apego en la terapia y la importancia de la relación terapéutica como un contexto de apego seguro. Jeremy Holmes es un psicoanalista y psiquiatra británico que ha realizado importantes contribuciones al campo del apego y la psicoterapia.

«Vínculos afectivos: formación, desarrollo y pérdida» de John Bowlby:
Este libro es una obra fundamental en el campo del apego, ya que fue escrito por el padre de la teoría del apego. En este libro, Bowlby explora los vínculos afectivos desde la infancia hasta la edad adulta y su influencia en el desarrollo emocional.

«El cerebro y el apego emocional» de Boris Cyrulnik:
Este ensayo explora la conexión entre el apego y la neurobiología, así como los primeros vínculos afectivos que influyen en el desarrollo del cerebro y la capacidad para establecer relaciones saludables a lo largo de nuestra vida. Boris Cyrulnik es un neuropsiquiatra y psiquiatra francés que ha trabajado en la prevención y el tratamiento de la violencia infantil y la resiliencia.
La reflexión sobre las experiencias de la infancia y los patrones de comportamiento es ardua y como menciona la autora María Eugenia Moneta en Apego y pérdida: redescubriendo a John Bowlby (2014) “El apego hacia personas significativas nos acompaña toda la vida, ya sean estos progenitores, maestros o personas con las cuales hemos formado vínculos duraderos.” Pero ese acompañamiento no determinará toda nuestra vida e interacciones sociales, eso depende del aprendizaje y estrategias que decidamos tomar conforme al desarrollo de nuestra individualidad y proceso único de vida en autodescubrimiento.
En conclusión, identificar los tipos de apego que se desarrollaron en la infancia puede ser una herramienta valiosa para comprender cómo nos relacionamos con los demás en la vida adulta. Ha sido una contribución importante a la comprensión del desarrollo emocional y social de los seres humanos. Al destacar la importancia del apego en la vida de las personas, esta teoría ha influido en la práctica clínica y en la educación infantil, apoyando a los profesionales a comprender mejor las necesidades emocionales de los niños y las niñas y a proporcionar un cuidado y educación más sensibles y eficaces a todas las personas.
Bibliografía:
Bowlby, J. (1986). Vínculos afectivos: formación, desarrollo y pérdida. Psiquiatría.
Bowlby, J. (1980). Attachment and loss: Vol. 3. Loss: Sadness and depression. Basic Books.
Rojas, A. C., & Barros, J. (2014). Apego adulto en una muestra de estudiantes universitarios. Universum, 29(3), 1-16. https://doi.org/10.4067/S0718-23762014000300001

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